En las alturas de Fómeque, Cundinamarca, donde el verde intenso se funde con el azul del cielo y el agua cristalina fluye con libertad, la Quebrada Negra se abre paso entre las montañas, dibujando un paisaje de singular belleza. Este ecosistema estratégico, fuente de vida para la región y para la capital, es el protagonista del Acuerdo 007, un pacto de conservación que busca asegurar su protección a largo plazo.
Con una inversión de $126.625.000, el acuerdo se enfoca en la preservación de 202,6 hectáreas de bosque que albergan una rica biodiversidad y brindan servicios ambientales esenciales, como la regulación hídrica y la captura de carbono.