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Acuerdo 002 en Guatavita: Inversiones que forjan un futuro sostenible para la Quebrada Lagunetas

El Acuerdo de Conservación 002, impulsado por el Fondo Agua Somos en el pintoresco municipio de Guatavita, Cundinamarca, es mucho más que un compromiso formal; es una manifestación tangible de inversión en la vida, el agua y la sostenibilidad. Enfocado en la vital microcuenca de la Quebrada Lagunetas, este acuerdo ha comenzado a generar impactos significativos a través de desembolsos estratégicos que concilian la actividad productiva con el cuidado del entorno natural.

Las inversiones realizadas en este territorio responden a una visión integral, abordando necesidades productivas y domésticas, al tiempo que fortalecen el invaluable compromiso comunitario con la conservación de los servicios ecosistémicos. Cada entrega es un paso hacia un futuro donde la prosperidad de las familias y la salud del ecosistema son inseparables.

 

Primer desembolso: Protegiendo las fuentes hídricas (Abril 2024)

El 13 de abril de 2024, se dio un paso crucial para la protección de las zonas de preservación. La beneficiaria del predio El Potrerito, vinculado al Acuerdo 002, recibió un kit de cerca eléctrica de 80 km. La finalidad de esta entrega es clara y vital: evitar el ingreso del ganado a las zonas de conservación, resguardando así la integridad de las fuentes hídricas y minimizando la erosión del suelo y la contaminación directa del agua.

 

Segundo desembolso: Restauración, almacenamiento y eficiencia (Octubre-Noviembre 2024)

Este periodo se caracterizó por una doble apuesta: la restauración ecológica y la optimización del uso del agua.

  • Restauración activa (1 de noviembre de 2024): Se entregaron 110 árboles nativos de especies como tíbar, arrayán, cedro, ficus y ciro. Estos fueron sembrados en dos predios vinculados al Acuerdo (El Mortiño y San Bernardo), y, ante la limitación de espacio, también en tres predios no vinculados (Abuelos de la Montaña, Teatinos y Los Alisos). Esta siembra colectiva es un claro ejemplo de restauración ecológica activa, clave para recuperar la biodiversidad, mejorar la calidad del suelo y fortalecer la capacidad de regulación hídrica de la microcuenca.

  • Almacenamiento de agua lluvia (2 de octubre de 2024): La beneficiaria del predio El Volador recibió un tanque de 1.000 litros para la recolección de agua lluvia, acompañado de todos sus accesorios (bajante cuadrada, canales, codo, soportes y tapas). Esta inversión responde a una necesidad identificada por el beneficiario, permitiendo el almacenamiento de agua para sus actividades productivas, lo cual no solo reduce la presión sobre las fuentes naturales, sino que también fomenta una cultura de aprovechamiento sostenible del recurso.

 

Tercer desembolso: Calidad del agua y control del ganado (Febrero 2025)

El 13 de febrero de 2025, las inversiones se centraron en mejorar la calidad del agua y optimizar el manejo del ganado, elementos esenciales para la conservación:

  • Bebederos para ganado: Al beneficiario del predio El Mortiño se le entregaron dos bebederos de 250 litros con flotador. El mismo día, al beneficiario del predio San Bernardo se le entregó un bebedero de 250 litros con flotador. Estos bebederos son fundamentales para evitar que el ganado ingrese directamente a las fuentes hídricas, previniendo la contaminación y el deterioro de las orillas.

  • Kit solar para cerca eléctrica: El predio San Bernardo también recibió un kit solar para cerca eléctrica de 120 km con sus accesorios. Esta tecnología no solo cumple con el objetivo de mantener al ganado alejado de las zonas de preservación de manera eficiente, sino que lo hace utilizando energía limpia y renovable, reforzando el compromiso con la sostenibilidad.

Un compromiso multiplicador con Guatavita

Las inversiones del Acuerdo 002 en Guatavita representan un apoyo significativo para la comunidad. Al responder a necesidades tanto productivas como domésticas, se mejoran directamente las condiciones de vida de los beneficiarios. La entrega de estos insumos y tecnologías no solo alivia cargas económicas en los hogares, sino que fortalece su capacidad de gestión en el ámbito productivo, permitiéndoles operar de manera más eficiente y sostenible.

Estas acciones han logrado conciliar la actividad productiva con el cuidado del entorno natural y los servicios ecosistémicos que este presta. De esta manera, el compromiso comunitario con la conservación del ecosistema se ve palpable y reforzado. La inversión se traduce en una retribución directa al esfuerzo por preservar las fuentes hídricas y la biodiversidad asociada, generando un efecto multiplicador en la adopción de prácticas productivas sostenibles y de conservación del territorio.

En última instancia, el Acuerdo 002 en Guatavita promueve una concientización activa y una relación armónica entre la biodiversidad, el agua y la vida cotidiana. Es un testimonio de la alianza sólida entre la comunidad y las entidades acompañantes en el fomento continuo de la protección del territorio y la construcción de un futuro más próspero y verde para todos.